El
ilustrador José Ramón Urtasun (Pamplona/Iruña, 1945) ha sacado un libro bello y
delicadamente editado por Pamiela, “Memorias de un maca. Un chaval de Pamplona
en los años 50” que trata de cómo, cual pícaro criado en el “carlofranquismo”, sobrevivió
en una ciudad provinciana de posguerra que no era igual para todos.
Portada con del libro de Pamiela
En la época un “maca” era el aprendiz, casi un niño, que echaba una
mano en el comercio local para aportar unas exiguas pesetas a la normalmente
paupérrima economía familiar.
Cuenta el prologuista Víctor Moreno que el libro trata de “un mocete rebelde y contestatario, eso sí, marcado a fuego por el temor al dios y al infierno con el que se educaba. Un chaval que hizo lo que pudo para sobrevivir al régimen y a la explotación en el trabajo”, y es un buen resumen de la obra.
El propio Urtasun recuerda que cuenta su historia porque también es la de muchas familias que padecieron “la represión impuesta tras la victoria de los golpistas … los sobrevivientes tuvieron que cargar con el régimen impuesto en el día a día. Y es ese ambiente que nos tocó vivir el que he querido reflejar a través de los ojos y vivencias del chaval que fui”, que tan bien complementa la acertada selección de dibujos que enriquece el texto.
José Ramón Urtasun ha estado relacionado con diversas causas
populares, como el colectivo Kontuz! contra la corrupción, la iniciativa en defensa
de la Plaza del Castillo y especialmente con las víctimas de 1936 a las que
dedicó una impresionante exposición pictórica con la que también estuvo en
Olite/Erriberri.







